Björk, la artista de otro siglo

Por: Andrea Durán

Björk Gudmunsdóttir, mejor conocida como Björk, es una mujer irlandesa que ha revolucionado la forma en la que conocemos la música y el arte. Desde muy pequeña es una artista nata, ya que tuvo un fuerte contacto con el mundo de las artes tras el divorcio de sus padres.


Con la ayuda de la pareja de su madre, realizó su primer trabajo discográfico cuando tenía sólo once años; se componía de covers traducidos al islandés. Canciones como “The fool on the hill” o “Your kiss is sweet” marcaron sus primeros grandes pasos en la música.

Se dio cuenta de que el mundo de las artes le pertenecía, así que decidió independizarse a la edad de quince años. Aunque el tiempo parecía no correr a su favor, sus sueños eran tan grandes como su talento.

Björk decidió formar su primera banda tomando el rol de la baterista, en 1979, cuando el punk sacudía a la sociedad británica. El efecto de las agrupaciones musicales era efímero, así que incursionó en varias bandas como Exodus, Jam80 o Tappi Kitarras Kuki. Su última banda la ayudó a ser una de las reinas del sonido que conquistaba Inglaterra, un sonido «rock gótico-siniestro» y el famoso «after punk». 

Rebautizaron a la banda para continuar en el camino del punk, pero en los últimos momentos la empujaron hacia el pop. Björk comenzó a entrar al mundo de la actuación y a considerar empezar una carrera en solitario. 

A principios del siglo XX, Björk volvió a dar un giro inesperado. Su último proyecto en conjunto fue «Ging-glo», considerado como uno de los más ambiciosos hasta ese momento.

Así fue como en 1993 comenzó su carrera independiente. Lanzó su famoso álbum “Debut”, donde sacó a relucir el exotismo que tanto la caracterizaba. Vendió más de 2 millones de discos y ganó numerosos premios, incluyendo una nominación a los Grammys el mismo año. 

En 1995 publicó una de sus piezas claves: «Post«, un álbum con sonidos tecnos. Gracias a él fue considerada como «La mejor artista femenina Internacional» en premiaciones como los «British awards» y los «MTV European Awards» del mismo año. Con la misma racha, en 1997 presentó los controversiales  «Homogenic» y «Telegram«, álbumes de remixes. 

Gracias a que la popularidad de la artista fue en aumento, tuvo la oportunidad de darle vida a Selma Jezkova en la cinta cinematográfica Dancer in the Dark (2000), junto a Lars Von Trier. Además, ella se encargó de componer la banda sonora con el nombre de “Selmasongs”. Sin embargo, debido a los problemas que se presentaron con el director, Björk decidió dejar de lado su carrera actoral y centrarse en la música. 

Con la creación de 7 álbumes más, Björk nos ha demostrado que las mujeres tenemos mucho que dar en el mundo del arte; no como musas, sino como artistas. 

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