Desde el autocuidado, entrevista con Niña Diablo

Por Karen H. Barrón

Niña diablo es una artista mexicana, no musa. Ha creado fanzines e ilustraciones que comenzaron desde el enojo y que actualmente hablan desde el autocuidado. Entre ellos están: “Árboles citadinos”, “La educación tiene un poder especial”  y “Tachi”.

Estudió la carrera de Artes Visuales en la Facultad de Artes y Diseño (FAD) de la UNAM. Actualmente ella y sus amigas organizan la colectiva Más allá del tendedero, donde imparten talleres online para expresar situaciones de violencia a través del arte. Pero no sólo es artista, sino que gestiona sus propios productos como pins, pañuelos, tote bags, prints y fanzines. El espacio lo comparte con Lo que trajo el camión de la basura con Mariana (@edificio_abandonado), Nixs sin pulmones (@ninxsinpulmones) y Ia Sebas (@sebaslasebas).

A Niña Diablo le interesa que sus creaciones tengan significados, así que los carga de la ideología feminista; pero también se cansa de ser ruda y hace vampiros para soltar su creatividad.

¿De dónde surgió el nombre de “Niña Diablo”? 

Me gustaban las máscaras de danza de los diablos, la cual se lleva a cabo cerca de donde vivo en Juxtlahuaca, Oaxaca. Durante mis primeros años en la facultad practiqué el grabado, y también lo hacía de diablos. Siempre me han fascinado mucho, por eso los dibujaba. Un amigo se percató de eso y me empezó a decir “Niña diablo”. Desde ese entonces se me quedó el nombre. 

¿Cómo empezaste a hacer fanzine?

Tiene tanto tiempo que no recuerdo cómo los conocí, pero creo que fue una mezcla entre internet y bazares de diseño. En 2016 empecé a vender los que yo hacía, cuando asistí como expositora a mi primera feria de fanzines: Fanzinomara. En ese momento colaboré con mi amiga Samantha para hacer un proyecto que se llama “Sin brasier”, así que llevamos nuestros dibujos y fanzines, aunque sólo tuviéramos uno. 

¿Qué te impulsa a seguir haciendo fanzine?

Para mí tiene más sentido hacer fanzines que cualquier otro tipo de expresión artística. No me gustaría que mi arte se expusiera en galerías, por eso encontré un lugar que se acopla más a lo que yo quiero en las fanzineferias. Sentía que lo que hacía se podía mover de manera más directa con las personas. También me gusta el ambiente, ahí hice amigos que les gusta dibujar y que eran coleccionistas de diferentes cosas, así como yo. Eso me cobijó y por eso he seguido ahí. 

¿Cómo fue desarrollar tu más reciente fanzine Tachi?

Toda mi vida me la he pasado corriendo de un lado a otro en la Ciudad de México, pero por la pandemia tuve que regresar a Oaxaca durante un año. Eso me permitió conocer más a mi abue, así como destinar más tiempo a mis dibujos. 

Estar con mi abuela y comparar nuestros estilos de vida (junto con otras cosas), me hicieron descubrir más acerca de ella. Pude conocerla en aspectos que antes habían pasado desapercibidos.

De ahí surgió Tachi, un fanzine donde quería plasmar esos momentos que estaba viviendo con mi abuelita. También de poner más atención a cosas que antes no veía por vivir en la ciudad.

En realidad fue un proceso muy rápido el de hacer el dibujo, en comparación con el tiempo que destiné a investigar, a recabar fotos de mi familia, entrevistar a mi abuelita, a mi familia. Además de decidir el orden en que iban a aparecer las historias y conceptualizar las imágenes.

Un mensaje de Niña Diablo para todas las artistas, no musas que no se atreven a mostrar lo que hacen: 

Es una cosa muy cabrona el sentir que no eres suficiente para publicar o compartir lo que haces, el no confiar en tu propio trabajo. Pero yo creo que no publicarlo hace que no sucedan las cosas. Tienes que atreverte a compartirlo para conocer gente y tener oportunidades. Tienes que luchar contra el impulso que te dice que lo que haces está culero, sólo debes soltarlo. ¡Que circule, porque siempre vale la pena!

Puedes disfrutar de su obra en issuu.com/ninadiablo

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