DÍA DE LAS ESCRITORA: UN DÍA PARA HACER JUSTICIA LITERARIA

Desde 2016, el lunes más cercano al día de Santa Teresa de Jesús (15 de octubre), se conmemora el Día de las escritoras. Éste surgió en España, por parte de la Biblioteca Nacional, la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (FEDEPE) y la Asociación Clásicas y Modernas, para dar visibilidad a las escritoras que han sido tan poco nombradas a lo largo de la historia, así como reivindicar el trabajo y legado de las mujeres en la literatura. Surge como un homenaje a aquellas mujeres que a través de la escritura, han logrado expresar en palabras lo que sienten, piensan e imaginan; para quienes gracias a sus letras han demostrado que las mujeres son Artistas, No musas.

En el siglo XVI el mundo de la enseñanza estaba reservado para letrados –aquellos que tenían estudios reconocidos–, mientras que las mujeres no tenían acceso a los estudios e, incluso, estaba mal visto que ellas tuvieran acceso a la educación. En esa época nos encontramos con Santa Teresa de Jesús, quien llegó a ser una gran doctora y una de las escritoras más importantes del siglo de Oro. Tuvo que luchar contra el uso correcto de sus palabras para expresarse, con las dificultades interiores de su creatividad literaria, con estos esfuerzos logró ser reconocida por crear escritos que muestran sus mayores intentos por ser escuchada. 

‘Santa Teresa de Jesús’, de José de Ribera (1640-1645)

Para muchas mujeres la labor de las escritoras es de suma importancia, pues sabemos de grandes artistas que se rebelaron contra las injusticias impuestas a lo largo del tiempo; de otras que se camuflajearon bajo pseudónimos masculinos para lograr que se les publicaran obras de igual o mayor calidad que la de otros colegas, y, de aquellas que, a pesar de tener el privilegio de no esconderse bajo este método, no eran leídas por el simple hecho de ser mujeres. Sea la historia o situación en la que se encontraran, actualmente permanece la injusticia sobre escritoras y literatura feminista en todo el mundo. Por ello, en ANM reconocemos la importancia que tiene nombrar el trabajo de las mujeres, así que, para conmemorar esta fecha, nuestras colaboradoras nos comparten a sus autoras favoritas.

Karen H. Barrón

De una forma inexplicable llegó a mis 13 años una propaganda de un libro que tenía en la portada una chica con cabello rojo. Un día lo encontré y cuando lo tomé entre mis manos sentí como si estuviéramos destinados a ser. Fue el primer libro que me hizo llorar, reir y sentirme enamorada. El título era Night School y la autora CJ Daugherty. Es mi escritora más preciada porque me enseñó que se puede vivir de escribir y que no importa cuan largo sea el camino, puedes lograr tus sueños. Ella también fue la primera autora que conocí que ocultaba su nombre para ser más leída. Nació y creció en Estados Unidos; ahora vive en Inglaterra con su esposo y sus mascotas. Es autora de la saga Night School (2012) además de la serie de dos entregas The Secret Fire (2015) y la trilogía Harper McClain (2018).  

Dana Espinosa 

Usualmente se describe la vida de Alejandra Pizarnik, poetisa nacida en Argentina en 1936, como un conjunto de sucesos y decisiones tumultuosas, y a partir de ahí se extiende la crítica sobre su obra. Me parece que su carácter y ser son importantes piezas expresadas en sus letras; sin embargo, también, considero reduccionista pensar que toda su destreza poética deviene de la locura. En la poesía de Pizarnik encuentro un choque de luz y oscuridad tremendos, hay un intenso sentir y profundas reflexiones detrás de su vida problemática. Personalmente, cuando la leo la siento a ella en el papel. Ignoro de qué modo y con qué intención Alejandra Pizarnik escribía, pero en ella encuentro sinceridad, crudeza, luz y sombra. Diversas editoriales se han encargado de publicar póstumamente sus trabajos completos en Poesía completa (2000), Prosa completa (2002) y Diarios (2003). 

Sofía Roa

A través de un círculo de lectura con morras conocí a Chimamanda Ngozi Adichie, quien es una escritora nigeriana que comenzó a escribir sus primeros cuentos a los 17 años. Tras cumplir los 26 años publicó su primera novela La flor púrpura y posteriormente la segunda titulada Medio sol amarillo. La mayoría de sus novelas están inspiradas en Nigeria, país donde nació y creció hasta los 19 años, pues a esa edad partió a los Estados Unidos para continuar sus estudios en Filadelfia, de donde surgió Americanah. En las novelas de la increíble Adichie siempre encontraremos personajes que están construidos de manera deliberada a través de una visión muy completa: puedan ser libres, romper los límites del género y hablar de temas sociales como la migración, racismo o feminismo. Recientemente la escritora publicó Sobre el duelo un libro pequeño, pero emotivo y poderoso sobre lo difícil que es la pérdida de alguien cercano en tiempo de pandemia, un recorrido mediante una carta dedicada a quien no pudo abrazar antes de su partida y la forma de vivir su duelo. 

Michelle S. Saravia:

Aunque siempre me ha costado trabajo elegir un color favorito, una canción favorita, película favorita, sabor favorito, etc., desde hace años, sin dudar, puedo decir que mi libro favorito es De parte de la princesa muerta de Kenizé Mourad. Esta novela histórica llegó a mis manos gracias a mi hermana, cuando yo iba en secundaria y, desde entonces, siento que Selma Rauf Hanim (la protagonista) y yo somos amigas. Cuenta la historia de Selma, la nieta del último sultán del imperio otomano, narra cómo es desterrada de su país y, a partir de ese momento, su vida es un remolino de situaciones que te permiten conectar con alguien que vivió hace casi dos siglos, que sobrevivió a guerras, matrimonios arreglados, hambre, a una cultura con costumbres que la hacían sentir marchita y que, fue hasta su muerte, cuando consiguió la libertad. Una novela desgarradora que demuestra que, desde hace doscientos años, la vida de las mujeres  no ha cambiado mucho.

Actualmente permanece la injusticia literaria en muchas partes del mundo, de acuerdo con cifras de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Canaiem), en 2019 las editoriales lanzaron 1,44280 publicaciones, de estas solo una quinta parte eran de mujeres. La razón por la que se lee en menor medida a mujeres no es la falta de talento o el poco interés que tengan lxs lectores, sino que a las escritoras se les publica menos. Esto debido al sistema patriarcal en el que se encuentra el mundo editorial, tan solo basta con mirar el repertorio académico para dar cuenta de esto. 

Es así como el Día de las escritoras se convierte en un día para hacer justicia literaria, donde exigimos espacios editoriales de creación hechas para mujeres, donde reconocemos la labor de escritoras e invitamos a las grandes  editoriales a hacer visible a las mujeres en este sector. De igual forma, es un día para agradecer la existencia de proyectas que impulsan la bibliografía hecha por mujeres para inspirar a futuras escritoras como: U-tópicas, Las Amazonas, Vindictas, La Ventana del Sur o Adopto una autora. 

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