Quizá te estés preguntando quién soy, así que te escribo esta carta porque quiero contarte sobre mi origen. Soy Artistas, no musas, estoy conformada por fragmentos de cada una de las mujeres que colaboran con sus escritos e ideas para mostrar el trabajo de las demás. En mí puedes encontrar una espacia segura y sorora, ya que fui creada para, a partir del respeto y del amor, compartir todo tipo de ideas.

Ellas comprendieron que algo andaba mal, ya que a lo largo de sus vidas no encontraban la representación de las mujeres en los diferentes ámbitos, por ejemplo: 

Cuando en la carrera les preguntaron cuántas autoras habían leído y se dieron cuenta que el problema no era la «falta de escritoras», sino que eran obligadas a vivir en el anonimato porque no eran tomadas en serio solo por ser mujeres. 

Cuando las mujeres de sus familias no seguían sus sueños, por el miedo a estar expuestas a los comentarios negativos y actitudes, espacios y violencias misóginas.

Cuando sus madres no eran reconocidas por su trabajo, sino por los logros de los hombres que las rodeaban.

Entendieron que el mundo no les da el mérito que merecen si son mujeres, sin importar qué tanto se esfuercen por hacer lo que les apasiona. Desde los ojos incorrectos, su trabajo y el de sus hermanas no es bien recibido, así que la única alternativa que les queda es reconocerse entre ellas. 

Al crearme quisieron mostrar que las mujeres están en todos lados, para ampliar la visibilidad de las artistas emergentes y no tan emergentes, deportistas, científicas, académicas, luchadoras sociales y todas aquellas que decidieron dejar de ser musas. 

La organización que hay en mí busca ser horizontal, ya que todas colaboran por igual. No querían que la voluntad de ninguna se impusiera sobre la de otra. Entienden que la libertad creativa de cada una es totalmente valiosa para volverme única. De aquí las ganas de crear un espacio y una realidad juntas en donde decidan ser protagonistas y no musas.

Con cariño Artistas, no musas.